dimarts, 13 de gener del 2009

MÉS INFORMACIONS DEL VAIXELL CAP A GAZA (5)


Font: La Vanguardia

Rumbo a Gaza

Joan Josep Nuet, senador de EUiA, se ha embarcado en una misión humanitaria con destino a Gaza y contará en su blog el viaje que han emprendido varios miembros del movimiento 'Free Gaza'.

El barco de esta asociación, tripulado por observadores y trabajadores humanitarios, zarpó ayer desde Chipre con la intención de hacer llegar a Gaza un cargamento de medicinas, material quirúrgico y alimentos. Nuet y la corresponal en Oriente Medio de 'El Mundo', Mónica G. Prieto, son los únicos españoles en la misión humanitaria.

En su primera jornada del viaje, la embarcación tuvo que interrumpir su misión, tras sufrir una avería horas después de zarpar del puerto chipriota de Larnaca. Serán necesarios varios días para reparar el barco y se desconoce cuándo podrán retomar el viaje.

El barco de 'Free Gaza', una vez en condiciones, intentará superar el bloqueo marítimo impuesto por el gobierno de Israel por segunda vez, tras un primer intento el pasado mes de diciembre en el que fueron embestidos por efectivos de la marina israelí.

Esta vez la tripulación la integran 35 personas de varios países. Entre ellas hay médicos, periodistas, observadores de derechos humanos y cinco diputados. Además del senador Nuet, hay parlamentarios de Grecia, Chipre, Bélgica e Italia.

Según explica Nuet en su blog, los organizadores de 'Free Gaza' les han dado instrucciones de cómo actuar en caso de peligro. Todos los integrantes de esta misión son conscientes de que pueden ser detenidos una vez fuera de aguas internacionales, pero tratarán de llevar a cabo su objetivo por todos los medios.

La asociación internacional pretende con estas acciones "romper el bloqueo de Gaza; despertar la conciencia universal y presionar a la comunidad internacional para que reconsidere su política de sanciones, así como poner fin a su continuo sostén a la ocupación israelí". Además, quieren "respaldar el derecho de Palestina de recibir visitantes internacionales como trabajadores y observadores humanitarios, periodistas, etc.", según explican en su pàgina web.

Ya en los meses de agosto y octubre de 2008 consiguieron "romper el asedio de Gaza por mar" desde 1967 y pretenden "repetir la acción y establecer una línea marítima permanente entre Chipre y Gaza". Nuet informarà en su blog de la trayectoria de esta misión

MÉS INFORMACIONS DEL VAIXELL CAP A GAZA (4)

Font. EL MUNDO

ENTREVISTA JOAN JOSEP NUET Senador de IU
'Se trata de salvar vidas'

MÓNICA G. PRIETO A bordo del 'Espíritu de la Humanidad'
Actualizado lunes 12/01/2009 18:00 horas


El único representante político español a bordo del barco de Free Gaza que trata de romper el cerco israelí para aportar suministros de urgencia y facilitar la entrada de doctores en la franja considera que la presencia de diputados europeos a bordo del 'Espíritu de la Humanidad' es la única forma de "frenar, o eso intentamos, una posible acción violenta del Gobierno israelí contra esta misión humanitaria".

"La idea es actuar como escudos humanos en el barco, y si conseguimos llegar a Gaza, lograr el objetivo principal, que es distribuir ayuda humanitaria", asegura el senador por el Parlamento de Cataluña Joan Josep Nuet, de Izquierda Unida (Esquerra Unida i Alternativa, EUiA). "Por supuesto, nos podemos encontrar con un susto: pueden no permitirnos acercarnos y temo que lo hagan, pero la acción por sí sola es importante, dado que hay miles de heridos por la ofensiva. Estamos hablando de salvar vidas".

Nuet desconfía de una posible cooperación de las autoridades israelíes vista su actuación durante la ofensiva militar, donde centenares de civiles, entre ellos más de 200 niños, han perdido la vida y más de 3.500 personas han resultado heridas, muchas de forma crítica.

"Los ataques del Ejército israelí contra escuelas y camiones de Naciones Unidas demuestran que no actúan por accidente. Están disparando para amedrentar a quienes trabajan para aliviar la situación, a sabiendas de que sin medicamentos y medicinas la presión contra la población de Gaza aumenta", estima el senador de Izquierda Unida, para quien, en esta crisis, "hay que ir a por todas, porque cada acción israelí demuestra su brutalidad".

Nuet viaja con siete médicos, una decena larga de periodistas, un ex diputado italiano y dos legisladores europeos en activo (uno belga y una parlamentaria socialista griega), además de miembros de la organización. En total, representan a 11 países, ocho de ellos europeos, además de Jordania, Irak y Estados Unidos. "La nuestra es una acción razonablemente medida, y toda la responsabilidad de lo que le ocurra al barco recaerá en el Ejército israelí", explica Nuet, para quien no cabe duda de que Israel está cometiendo crímenes de guerra.

En opinión del senador, el Gobierno español ha mantenido una postura firme en este conflicto, sobre todo en comparación con el contexto internacional de complacencia hacia Israel, aunque no duda en pedir más acciones. "Soy partidario del aislamiento a todos los niveles, incluida la ruptura de relaciones con Israel y la expulsión del embajador israelí en España. Tel Aviv debe entender que por esta vía la paz no será posible".

Nuet tampoco duda en calificar de "apartheid" lo que ocurre en Cisjordania, donde el muro erigido por Israel ha reducido el territorio palestino en guettos amurallados mientras las colonias israelíes se multiplican. "Israel no está dispuesta a permitir un Estado palestino con su política de colonización y la separación física entre Gaza y Cisjordania. Es una forma de lenta agonía para el pueblo palestino".

MÉS INFORMACIONS DEL VAIXELL CAP A GAZA (3)


Font: Cadena SER

El barco que pretende romper el bloqueo de Gaza, con el senador Nuet a bordo, zarpará esta mañana

El barco viene de Grecia y ya está cargado básicamente de medicamentos, material quirúrgico y alimentos

EP 12-01-2009

El barco del movimiento Gaza Libre (Free Gaza) que quiere romper el bloqueo de Gaza para hacer llegar ayuda humanitaria en la región, en el que viaja el senador español Joan Josep Nuet (EUiA), pretende zarpar este lunes a las 11 horas -hora española- de Larnaca (Chipre) hacia la zona en conflicto.

Nuet dijo que tienen previsto llegar el martes a su destino. Desconocen donde atracarán para descargar el material una vez llegados a la zona, ya que desconocen con qué situación van a encontrarse.

Explicó que los organizadores del viaje facilitaron a las autoridades de Israel los datos de los 35 tripulantes del barco, con el fin de que "se lo piensen dos veces" antes de provocar algún incidente. Añadió que ahora cada uno de los tripulantes "comunicará de la forma que considere conveniente" esos datos a su embajada.

A punto

El barco viene de Grecia y ya está cargado básicamente de medicamentos, material quirúrgico y alimentos, ya que les llegan informaciones de que "hay muchos heridos" y no hay material para atenderles.

El senador afirmó que no han recibido "ninguna advertencia de Israel". Recordó que "de 35 tripulantes hay 30 extranjeros", por lo que si les detuvieran en aguas internacionales podría entenderse como "secuestro".

La tripulación está compuesta por senadores y parlamentarios de España, Bélgica, Italia y Grecia; activistas del movimiento 'Free Gaza'; médicos, periodistas y observadores de Derechos Humanos de varios países. "Sabemos que no podremos salvar a todos, pero queremos denunciar la situación dramática y la brutalidad de los ataques", explicó.

11.01.09 ENTREVISTA TELEFÒNICA D'HORA 25 (Cadena SER) A NUET, DES DE XIPRE

NOTA: cliqueja l'icone groc del só

MÉS INFORMACIONS DEL VAIXELL CAP A GAZA (2)

Font: El Confidencial

El senador Nuet parte a Gaza en barco desde Chipre e informa a Exteriores

Barcelona, 12 ene (EFE).- El senador catalán de EUiA Joan Josep Nuet ha comunicado al Ministerio español de Asuntos Exteriores que ha partido hacia Gaza en un barco que ha salido esta mañana del puerto de Larnaca (Chipre), con el objetivo de llevar ayuda humanitaria a territorio palestino sorteando el bloqueo israelí.

Nuet forma parte de una expedición de una treintena de médicos, enfermeras, periodistas y políticos, entre ellos senadores y diputados de Bélgica, Italia, Grecia, Chipre y España, al que se ha sumado en el último momento la corresponsal del diario El Mundo en Oriente Medio, Mónica García Prieto, según ha informado EUiA en un comunicado.

El senador catalán Joan Josep Nuet, dirigente de EUiA y coordinador del área interna de IU, es el único cargo español que viaja en el barco "Espíritu de la Humanidad", fletado por la asociación "Free Gaza".

Nuet ha informado de su misión al embajador de España en Tel Aviv, Eudaldo Mirapeix, al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, al presidente del Senado, Javier Rojo, y al presidente del Parlament de Cataluña, Ernest Benach.

Según EUiA, la previsión es que el trayecto dure unas 24 horas, por lo que mañana por la mañana debería de llegar la expedición a su destino.

En la embarcación viajan unas 35 personas que intentarán romper el bloqueo marítimo israelí para hacer llegar a la población de Gaza víveres y sobre todo medicinas.

Según informa EUiA, la expedición ha decidido que se retirará si hay violencia por parte de la armada israelí.

EFE ce/pll/pz.

"Rebelión judía contra el ataque de Israel" PÚBLICO 11.01.09

Rebelión judía contra el ataque de Israel
Historiadores e intelectuales judíos rechazan los métodos empleados por el Gobierno israelí contra los palestinos

PERE RUSIÑOL - Madrid - 11/01/2009 13:35

El historiador Ilan Pappé sostiene que hay que calificar de "genocidio" la campaña militar de Israel en Gaza. Su colega Yakov Rabkin se muestra escandalizado por la "masacre". La periodista Naomi Klein afirma que toda la economía israelí depende en realidad de su músculo bélico. Y la activista Diana Ralph advierte que los "crímenes de guerra" no pueden quedar impunes.

Si está pensando que la Liga Antidifamación debería intervenir inmediatamente para frenar este tipo de declaraciones y cortar así la extensión del antisemitismo, aguarde un segundo: todos ellos son judíos. La invasión israelí de Gaza ha desencadenado un alud de actos y proclamas de ciudadanos de tradición judía contrarios a la política de Israel. En ocasiones, la rebelión apunta a la esencia misma de este país como "Estado judío". Y casi siempre se dirige contra la pretensión de Israel de representarles y de hablaren su nombre.

"Israel actúa en nombre de todos los judíos del mundo, pero muchísimos consideramos un error tremendo su política: por la violencia que genera y porque nos perjudica gravemente", explica, en conversación telefónica desde Montreal, Yakov Rabkin, catedrático de Historia de la Universidad de Montreal y autor de La amenaza interior. Historia de la oposición judía al sionismo, publicada en España por Hiru.

La creación del Estado, en 1948, supuso un auténtico cisma en el mundo judío, nunca resuelto. Pese a que el país tiene desde entonces las puertas abiertas para todos los judíos del mundo, la mayoría ha declinado establecerse en Israel, que alberga a menos de un 40% del total, aunque suele hablar en nombre de todos ellos.

Portavoces cuestionados

"Muchos de los autoproclamados portavoces de la comunidad judía en el mundo son en realidad portavoces del Estado de Israel pero, en los países democráticos, las comunidades culturales o religiosas no necesitamos portavoces", añade Rabkin. Y agrega: "Los demás somos gente corriente y no nos organizamos tanto ni tenemos tanto dinero, pero somos la mayoría".

¿Una exageración? Nadie lo sabe. Los portavoces de las organizaciones judías son mayoritariamente proisraelíes. Pero ello no significa que los ciudadanos de tradición judía compartan sus postulados.

Las elecciones de EEUU, que cuentan con radiografías demoscómicas muy precisas, demuestran más bien que existe un divorcio notable. En los últimos años, las principales organizaciones judías han apoyado de forma entusiasta a los republicanos George W. Bush y John McCain. Pero los judíos han votado masivamente demócrata: siempre por encima del 70%, entre 20 y 30 puntos más que la media del pueblo estadounidense. En la pasada campaña, McCain incluso se rodeó permanentemente del senador Joe Liberman, judío proisraelí. Pero el 77% del voto judío fue para Barack Obama.

"Creo que hay una mayoría silenciosa de judíos en el mundo que apoya la aplicación de los derechos humanos para toda la gente", recalca CecilieSurasky, portavoz de Voz Judía para la Paz, organización con sede en California. "El problema es que una minoría de extrema derecha ha logrado imponer su agenda mientras los judíos no militantes están en los márgenes. Sucesos como los de estos días en Gaza convencen a los judíos que hasta ahora han estado callados de que deben levantarse y decir basta", añade.

"¡No en nuestro nombre!"

Su organización cuenta ya con 43.000 afiliados y la tendencia es al alza. La invasión ha activado iniciativas pacifistas similares en todos los lugares donde hay una comunidad judía importante: en Francia, Otra Voz Judía ha programado una catarata de actividades, incluyendo conciertos de rap palestino y obras de teatro. Hay entidades parecidas en muchos países de Europa, aunque no en España, donde la comunidad judía es reducida.

En Canadá, Voces Judías Independientes y otros grupos han promovido acciones como la ocupación del consulado israelí al grito de "¡No en nuestro nombre!". Y más de 340 profesionales judíos han firmado un manifiesto que pretenden publicar como "carta abierta a los soldados israelíes" en periódicos de este país contra la campaña militar en curso y los "crímenes de guerra" y las "atrocidades".

"Esta actividad criminal no hace nada para mejorar el bienestar y la salud de los judíos. Al contrario: desde Sderot hasta Sidney, pasando por Ashkelon y Amsterdam, todos nos beneficiaremos de que haya justicia para los palestinos", recalca este llamamiento a la insumisión impulsado, entre otros, por Judíos Americanos por una Paz Justa.

Que los judíos hostiles o indiferentes a la política de Israel son muchos más de los que el activismo de las organizaciones sionistas puede hacer pensar lo demuestra un estudio reciente publicado en EEUU por Steven M. Cohen y Ari Y. Kelman: Más allá del distanciamiento. Los judíos americanos jóvenes y su alienación de Israel. La investigación, que explota los datos de la Encuesta Nacional de Judíos Americanos de 2007, muestra el choque que provoca Israel en el mundo de tradición judía y subraya de manera rotunda que la desafección entre los más jóvenes es muy acentuada: entre los menores de 35 años, menos del 20% dice estar "siempre orgulloso de Israel".
El fenómeno va mucho más allá de rechazar las acciones militaristas o campañas como la invasión de Gaza y se refieren a los cimientos mismos del Estado de Israel. Son judíos, pero no sienten que Israel o el sionismo tenga nada que ver con ellos: por ejemplo, entre esta franja de menores de 35 años apenas el 50% se siente "confortable con la idea de un Estado judío". Y el dato más extremo: sólo el 50% dice que "la destrucción de Israel sería una tragedia personal", porcentaje que llega hasta el 80% en la franja de mayores de 65 años encuestados.
"Un Estado judío es intrínsecamente racista y no puede ser democrático porque por definición discrimina a todos los que no son judíos", opina desde Canadá Diana Ralph, coordinadora de Voces Independientes Judías. "El sionismo es desde su inicio un proyecto imperalista y racista condenado al fracaso si no fuera por el apoyo masivo de EEUU y sus aliados", remacha.
Las disidencias, que existen desde siempre en la tradición judía y que ahora se han acentuado, empiezan a dar signos de anidar también directamente en Israel. El apoyo a la contundencia bélica "como derecho a la autodefensa" sigue siendo muy alto en este país, pero las grietas existen, como demuestra el importante movimiento de objetores de conciencia.

Uno de sus miembros destacados es Jonathan Ben-Artzi, sobrino del halcón Benjamin Netanyahu, que ha hecho un llamamiento al Gobierno de EEUU: "Hablo como un israelí que apela a los estadounidenses para decirles que no tienen que apoyar ciegamente a Israel. Las acciones de Israel no son todas santas (...) A veces es necesario que se dirijan con firmeza a Israel y nos digan, le digan a nuestro Gobierno, que ponga fin a sus acciones."

El todavía embrionario cisma interior israelí ha dado un salto notable en el campo intelectual en muy poco tiempo con la publicación de obras revolucionarias por parte de los "nuevos historiadores", que han puesto en cuestión desde dentro los grandes dogmas de Israel, aunque suponen una corriente netamente minoritaria.

Quizá el caso más notorios es el de Ilan Pappé (Haifa, 1954), que ha sacudido Israel con la publicación de La limpieza étnica de Palestina (Crítica). El libro sostiene que la limpieza étnica ha sido deliberada y organizada desde el principio del Estado con el fin de asegurar una mayoría judía en Israel.

Las principales autoridades del mundo intelectual israelí, con Benny Morris al frente, se han volcado en rechazar el trabajo y en cuestionar su rigor. Pappé vive ahora en Reino Unido e incluso se ha sumado a las campañas de boicot académico contra las universidades israelíes, incluida la suya de siempre: la de Haifa.

En estos días de furia, el blog de Pappé echa humo. "Parece que incluso los crímenes más horrendos, como el genocidio en Gaza, son tratados [por la comunidad internacional] como acontecimientos discretos, sin conexión con nada del pasado y sin asociación con ninguna ideología", escribía en un post del 3 de enero.

A juicio de Pappé, es crucial que la opinión pública comprenda la naturaleza de la "ideología sionista" como "la mejor manera de explicar las operaciones genocidas como la que vive ahora Gaza" y al mismo tiempo avanzar en acciones que prevengan "cosas incluso peores" en el futuro.
Shlomo Sand (Linz, Austria, 1946), historiador de la Universidad de Tel Aviv, acaba de publicar otro libro rompedor, aún no traducido al español, Cómo y cuándo se inventó el pueblo judío, en el que hace añicos los mitos fundacionales. La academia oficial también ha salido en tromba a criticarlo, pero su extraordinario éxito de ventas en el país -más de 20 semanas consecutivas en la lista de más vendidos- muestra hasta qué punto las cosas están cambiando incluso en Israel.

El fenómeno ha sacudido la política tradicional en episodios aislados, pero de gran impacto simbólico. Abraham Burg, ex presidente del Parlamento de Israel, de la Agencia Judía y de la Organización Sionista Mundial, ha abjurado de manera estruendosa del sionismo y trata de agitar a la sociedad israelí para que empuje hacia un cambio de rumbo radical. De lo contrario, advierte, Israel no tiene ningún futuro.

La crítica de Burg va a la raíz del sionismo mismo: ha llegado a decir que la presión que observa en Israel contra los árabes tiene paralelismos con la que sufrieron los judíos en los regímenes nacional-socialistas antes de la Segunda Guerra Mundial. Su tesis es que Israel, en su actual formato que privilegia a los judíos, sólo puede sostenerse a través de la violencia y augura que esta será cada vez más brutal.

Responsables

El catedrático Yakov Rabkin le secunda desde Canadá: "Toda la idea de crear un Estado étnico contra la voluntad de gran parte de la población implica uso de la fuerza. ¡No hay otra manera de hacerlo!", opina. El historiador se pregunta cómo es posible que la comunidad internacional y la potencia colonial en la zona, Reino Unido, se laven ahora las manos ante una situación explosiva que a su juicio contribuyeron a crear.

"¡Hannah Arendt tenía razón! Ella advirtió exactamente qué iba a pasar: es imposible que este Estado viva en paz. Y los judíos de todo el mundo pagamos las consecuencias", concluye Rabkin. La consecuencias, aclara, es el aumento de ataques e intimidación contra los judíos en todo el mundo y la minimización del Holocausto.

"Hay una gran confusión entre los términos israelí, judío y sionista. El propio Estado de Israel la fomenta, pero es muy peligrosa", lamenta. Y concluye: "El antisemitismo tradicional sigue existiendo, pero ya no es la mayor causa de acoso a los judíos. Ahora, el principal riesgo de sufrir una agresión son represalias por la política de Israel".

La confusión causa estragos: si Rabkin estuviera hoy en Madrid y decidiera ir a la manifestación contra la guerra, muy probablemente avistaría más de una pancarta equiparando el símbolo nazi con la estrella de David. O haciendo lamentables juegos de palabras con el Holocausto.

Want to End the Violence in Gaza? Boycott Israel.

Font: AlterNet
Traducció al castellà: Rebelion

¿Quiere acabar con la violencia en Gaza? Boicotee a Israel

Naomi Klein

Traducido para Rebelión por LB

Ha llegado el momento. Hace mucho que llegó. La mejor estrategia para poner fin a la cada vez más sangrienta ocupación es convertir a Israel en objetivo del tipo de movimiento mundial que puso fin al régimen de apartheid en Sudáfrica.

En julio del 2005 una gran coalición de grupos palestinos diseñó planes para hacer justamente eso. Hicieron un llamamiento a “la gente de conciencia de todo el mundo para imponer amplios boicots y adoptar contra Israel iniciativas de desinversión similares a las adoptadas contra Sudáfrica en la época del apartheid”. Había nacido la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).

Cada día que Israel aplasta a Gaza más conversos se adhieren a la causa del BDS y las pláticas de alto el fuego no hacen que disminuya el ritmo de ese movimiento.

La campaña de boicot a Israel está comenzando a recibir apoyos incluso entre los judíos de Israel. En pleno ataque a Gaza unos 500 israelíes, decenas de ellos conocidos artistas y académicos, enviaron una carta a los embajadores extranjeros destacados en Israel. En ella hacían un llamamiento para “la inmediata adopción de medidas restrictivas y sanciones” y dibujaban un claro paralelismo con la lucha antiapartheid. “El boicot contra Sudáfrica fue eficaz, pero a Israel se la trata con guantes de seda… Este respaldo internacional debe cesar”.

Sin embargo, incluso ante estos inequívocos llamamientos muchos de nosotros no podemos ir allí. Las razones son complejas, emocionales y comprensibles. Y simplemente no son lo suficientemente buenas. Las sanciones económicas son las herramientas más eficaces de que dispone el arsenal de la no violencia. Renunciar a ellas raya en la complicidad activa.
A continuación exponemos las cuatro principales objeciones que se hacen a la estrategia del BDS, acompañadas de sus correspondientes refutaciones.

1. Las medidas punitivas no servirán para persuadir a los israelíes sino para acrecentar su hostilidad.

El mundo ha intentado lo que solía llamarse “compromiso constructivo” y ha fracasado estrepitosamente. Desde 2006 Israel ha ido aumentando constantemente su nivel de criminalidad: ampliando asentamientos, iniciando una atroz guerra contra el Líbano e imponiendo un castigo colectivo a Gaza a través del brutal bloqueo. A pesar de esa escalada Israel no ha sufrido ningún castigo, sino todo lo contrario. Las armas y los 3.000 millones de dólares anuales de ayuda que los USA envían a Israel son solo el principio. A lo largo de este período clave Israel se ha beneficiado de una notable mejora en sus actividades diplomáticas, culturales y comerciales con gran número de aliados. Por ejemplo, en 2007 Israel se convirtió en el primer país no latinoamericano en firmar un acuerdo de libre comercio con Mercosur. En los nueve primeros meses del 2008 las exportaciones israelíes a Canadá aumentaron el 45%. Un nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea duplicará las exportaciones israelíes de alimentos procesados. Y el 8 de diciembre los ministros europeos “mejoraron” el Acuerdo de Asociación UE-Israel, una recompensa por la que Israel suspiraba desde hace mucho tiempo.

Este es el contexto en el que los dirigentes israelíes comenzaron su última guerra confiando en que no les iba a suponer costos significativos. Es notable que tras más de siete días de guerra el índice de referencia de la Bolsa de Valores de Tel Aviv haya subido un 10.7%. Cuando no funcionan las zanahorias es preciso recurrir a los palos.

2. Israel no es Sudáfrica.

Por supuesto que no lo es. La relevancia del modelo sudafricano es que demuestra que las tácticas del BDS pueden ser eficaces cuando medidas más suaves (protestas, peticiones, cabildeos) han fracasado. Y en los territorios palestinos ocupados se detectan inequívocos y profundamente angustiosos ecos del “apartheid” de Sudáfrica: documentos de identidad y permisos de viaje de colores distintos, viviendas arrasadas y expulsiones forzosas, carreteras para uso exclusivo de los colonos judíos. Ronnie Kasrils, un destacado político de Sudáfrica, dijo que la arquitectura de segregación que observó en Cisjordania y Gaza es “infinitamente peor que el apartheid”. Eso fue en el 2007, antes de que Israel comenzara su guerra total contra la prisión a cielo abierto que es Gaza.

3. ¿Por qué elegir a Israel como único objetivo de la campaña BDS, cuando los Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países occidentales hacen lo mismo en Irak y Afganistán?

El boicot no es un dogma sino una táctica. La razón por la que la estrategia del BDS deba ser intentada contra Israel es de tipo práctico: en un país tan pequeño y dependiente del comercio podría dar resultados.

4. Los boicots cortan los canales de comunicación; lo que necesitamos es más diálogo, no menos.

Voy a responder a esta objeción con una historia personal. Durante ocho años mis libros han sido publicados en Israel por una casa comercial llamada Babel. Pero cuando publiqué The Shock Doctrine quise respetar el boicot. Con el asesoramiento de activistas de BDS, entre ellos el maravilloso escritor John Berger, me puse en contacto con una pequeña editorial llamada Andalus. Andalus es una editorial militante profundamente involucrada en el movimiento de lucha contra la ocupación israelí y la única editorial israelí dedicada exclusivamente a la traducción al hebreo de libros árabes. Redactamos un contrato para garantizar que todos los ingresos procedentes de la venta del libro sean destinados al trabajo de Andalus, sin reservarme nada para mí. En otras palabras, estoy boicoteando la economía israelí pero no a los israelíes.

Sacar adelante nuestro modesto plan de publicación requirió docenas de llamadas telefónicas, correos electrónicos y mensajes instantáneos entre Tel Aviv, Ramallah, París, Toronto y la ciudad de Gaza. Lo que quiero decir es lo siguiente: desde el momento en que se empieza a aplicar una estrategia de boicot el diálogo aumenta dramáticamente. Y ¿por qué no debería hacerlo? Para construir un movimiento se requiere un flujo de comunicación incesante, como recordarán muchos activistas de la lucha antiapartheid. El argumento de que apoyar los boicots significará romper los lazos entre unos y otros es particularmente engañoso habida cuenta de la variedad de tecnologías de la información que tenemos al alcance de las manos a precio módico. Estamos inundados de formas para transmitir nuestros argumentos a través de las fronteras nacionales. No hay boicot que nos pueda detener.

Justamente ahora muchos orgullosos sionistas se están preparando para obtener beneficios récord. ¿Acaso no es cierto que muchos de esos juguetes de alta tecnología proceden de parques de investigación israelíes, líderes del mundo en infotecnología? Sí, es cierto, pero no todos ellos van a salir beneficiados. Varios días después de iniciado el asalto israelí contra Gaza, Richard Ramsey, director gerente de una empresa británica de telecomunicaciones especializada en servicios de voz via Internet, envió un correo electrónico a la empresa de tecnología israelí MobileMax: “Como consecuencia de la acción emprendida por el gobierno israelí en los últimos días ya no estamos en condiciones de considerar seguir haciendo negocios con usted o con ninguna otra empresa israelí”.

Ramsey dice que su decisión no fue política. Simplemente, no quieren perder clientes. “No podemos permitirnos el lujo de perder a uno solo de nuestros clientes”, explica, “de modo que se trata de una decisión comercial puramente defensiva”.

Fue este tipo de frío cálculo empresarial lo que llevó a muchas empresas a retirarse de Sudáfrica hace dos décadas. Y es precisamente el tipo de cálculo sobre el que se asienta nuestra esperanza más realista de lograr la justicia negada durante tanto tiempo a Palestina.